Cuando se aprueba su solicitud de garantía, le pedimos que nos devuelva el bolso defectuoso.
Esta devolución no es una simple formalidad: nos permite garantizar un enfoque responsable y sin desperdicio.
Clasificación e inspección
Una vez recibidos, los bolsos se envían directamente a nuestro taller.
Nuestras costureras los clasifican para determinar si cada producto puede repararse o debe desecharse.
Bolsos reparables: reacondicionamiento
Cuando un bolso aún está en buen estado y puede repararse, se reacondiciona completamente en nuestro taller.
Se le da una segunda vida y luego se envía de nuevo a nuestras tiendas, donde se revende a través de un canal controlado.
Bolsos demasiado dañados: reciclaje de materiales
Si un bolso está demasiado dañado para ser reparado, se desmonta y luego se destruye en condiciones controladas.
Colaboramos con un socio especializado que transforma estos materiales en recursos utilizados para fabricar mobiliario urbano: bancos públicos, equipamiento exterior o estructuras de juegos infantiles.
Un compromiso responsable
Este proceso nos permite evitar el desperdicio y dar valor a cada producto, sea o no reparable.
Ningún bolso se pierde: cada artículo devuelto se reacondiciona o se transforma para nuevos usos.